¿Confías en ti mismo?

¿Nunca has sentido ese miedo escénico tan característico en los minutos y segundos anteriores a una interpretación? Sí, seguro que sí. Y esto, ¿por qué lo sentimos?

Bien, pues, casi una totalidad de este sentimiento tan poco agradable se debe a la confianza en uno mismo, los miedos, los prejuicios y la larga lista de críticas muy severas que nos autoimponemos sobre nuestro trabajo. Siempre incluso tendemos a pensar de que los halagos ajenos vienen dados por humildad y simpatía, más que por apreciar un trabajo bien hecho.

Por un lado está bien ser críticos con el trabajo que uno mismo realiza, pero también nos tenemos que premiar cuando hacemos las cosas bien, reconocer que hemos realizado un buen trabajo, o que al menos hemos intentado hacerlo lo mejor posible con las herramientas que teníamos.

¿Y qué pasa con los errores? Bueno, los errores no suelen ser buenos, pero tampoco hemos de flagelarnos, ¿acaso tenemos nosotros menos derecho a equivocarnos que cualquier otro profesional? Claro está, la responsabilidad nuestra es grande. Al ser intérpretes, en muchos de los congresos en los que interpretamos, nuestro trabajo y la realización de un traslado del mismo mensaje de una manera ideal es muy importante, no obstante, todos cometemos errores y eso no nos transforma en malos profesionales. De hecho, rectificar es de sabios, y aún más de sabios es aceptar las críticas.

Francamente, el hecho de ser consciente que cientos de personas (esas cabezas que ves sentadas en las butacas delante o debajo de la cabina de interpretación o esas caras que ves enfrente tuya en una consecutiva) te están escuchando y dependen de tu interpretación para entender la situación del momento, no ayuda mucho. No digo que seamos totalmente inconscientes, pero hemos de tomarlos como iguales. Estas personas, bien sean estudiantes, periodistas o especialistas, están haciendo un trabajo igual que el tuyo, solo que la función es distinta. No hay personas superiores ni inferiores, y por eso mismo, tampoco se tomarán a mal el que quieras rectificar algo de lo interpretado. Esto no significa que todo sea un camino de rosas, siempre te puedes encontrar a algún listillo que sepa más inglés que tú, porque es bilingüe o porque acaba de llegar de un viaje de placer de London, pero ya se sabe lo que se tiene que hacer con esta gente.

Pero yo quiero hacer ahínco en el tema más importante del que quería hablar hoy: ¿ confías en ti mismo? esta pregunta es muy importante y no solo en el mundo profesional sino también en el íntimo. Hemos de sernos fieles, de saber lo que al menos NO queremos y defenderlo. Tendemos a pensar, ahora ya hablando del mundo de la traducción, que por ser recién licenciados somos menos buenos que una persona que lleve mucho tiempo en la profesión, ¿te has parado a pensar que esta persona puede haber llevado mucho tiempo haciéndolo mal?

Es complicado darse cuenta de lo competente que es uno realmente, y siempre tendemos a pensar que valemos mucho menos, sin embargo eso no es cierto. Hemos de respetarnos como los que más y saber cuales son nuestras aptitudes con actitud.

Como dice la imagen, "lo que más importa es cómo te ves tú mismo" y eso es cierto, es la clave para la confianza, para enfrentarse al micrófono y decir "lo voy a hacer bien", para pararse ante un cliente y decir "estas son mis tarifas", para que te discutan una opción y digas "esto realmente está bien".

Tenemos que querernos y apreciarnos, y así conseguiremos superar ciertos miedos irracionales aunque sea un poquito.

2 comments

Teaching foreign languages/ enseñanza de idiomas | 14 de mayo de 2012, 16:43

Excelente dosis de optimismo y autoconfianza, Inés. Enhorabuena por las primeras experiencias interpretando. Es normal ese miedo escénico del que hablas, se te aceleran las pulsaciones, sientes que no puedes respirar justo unos momentos antes de dar una presentación, realizar una interpretación o cualquier hecho en sí que implique hablar/actuar ante una audiencia. La experiencia nos hace ir perdiendo miedos y ganando confianza. ;)

Inés | 14 de mayo de 2012, 16:46

Muchas gracias por el comentario y la felicitación, creo que realmente necesitamos una buena dosis de autoconfianza para ver lo que podemos dar de uno mismo.

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