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Hola, he empezado traducción, ¿tienes mi tarjeta?

Sí, hace mil que no actualizo. Lo que tiene ser ahora una persona mucho más ocupada (la tarjeta de presentación dio su resultado). Intentaré, de todas formas, actualizar de cuando en cuando aunque sea con entradas más cortas y cuando realmente la cosa lo necesite.

En este caso, por ejemplo, me gustaría hablar de un tema bastante de moda: el traductor prematuro. Últimamente hay un montón de charlas de coaching, de talleres, de conferencias (y demás) sobre cómo dar los primeros pasos en el mundo laboral, en el que la palabra emprendedor no se queda nunca en desuso. Yo no diré que no he acudido a alguna, y, de hecho, me sirvieron bastante pues salí muy animada de ahí (es como una droga hasta la siguiente dosis de realidad, y luego la próxima, y la otra, y la otra...). Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención de todo esto es que cada vez me encuentro con gente más joven que asiste a estas charlas. Ahora me diréis "Inés, es que tú te haces más vieja", sí, pero yo me refiero encontrarme a gente de primero y segundo de carrera.

No nos equivoquemos, cuando en todas esas charlas dicen "no hace falta que termines la carrera para ser traductor" no se están refiriendo en que con la primera matrícula ya te den la potestad de traducir, ni mucho menos. No exageremos las afirmaciones, está claro que de nada cuenta un mes más o menos de la graduación, ¡medio año! (pongámonos generosos), pero no dejemos de lado el hecho de que al traductor lo hace la experiencia y la sabiduría.

Y aquí entra una doble moral extraña, es cierto que una persona que no haya estudiado traductor puede ser traductor (si sabe serlo), está claro que una persona que no haya terminado puede ser traductor, pero por más seguidores en twitter, por más tuits por minuto que pongas, por más blogs que tengas... eso no te hace ser traductor. Ojo, estamos creando monstruos. Hemos de ser conscientes de qué somos y qué no somos, humildes. Tenemos que reconocer el momento en el que estamos de nuestra formación y, cuanto nos queda aún por aprender.

Y dicho esto, pongo un vídeo divertido para calmar la tensión del artículo:





Sed felices.


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Promoción face to face

No hay nada como celebrar el día internacional de la traducción concienciando al cliente de la necesidad de una buena traducción de calidad para su negocio.
Esto fue lo que me encargué de hacer en la Muestra Villena este pasado fin de semana. La Muestra Villena es una feria local que recoge lo mejor a nivel comarcal, sobre todo poniendo mayor énfasis en la agricultura y productos en general de nuestra tierra. Hasta allí se desplazaron comercios de toda la provincia para exponer sus artículos y, además, muchos ayuntamientos también tenían puestos con mucha información sobre rutas gastronómicas o de senderismo para poder disfrutar de nuestros lugares de una forma alternativa.
¿Qué eché en falta? El destinatario extranjero.
Son muchos los comercios tradicionales que no apuestan por un enfoque más allá del comprador local, cosa que vería genial sino fuese porque vivimos en una provincia donde el turismo es muy alto y la cantidad de extranjeros viviendo en nuestros pueblos es también copiosa. Por lo tanto, no podemos evitar o rehuir ese potencial comprador, sino que hemos de incluirlo como futuro cliente para nuestro negocio.
Ahora mismo tener un negocio en la red 2.0 es primordial para no quedarse obsoleto en las ya arcaicas costumbres del comercio directo, no obstante hemos de tener en cuenta, nosotros habitantes de esta nueva era de la tecnología, que nuestros clientes potenciales son aquellos que no comprenden la importancia de una buena traducción o un número alto de seguidores. Son todos ellos a los que hemos de asaltar con nuestras tarjetas de visita e instruirlos.
Pues de todo esto y algo más hablo en el artículo que escribí para la Muestra Villena y al que podéis acceder a él a través de la siguiente dirección: Promoción desvirtualizada en la Muestra Villena.
No olvidéis darle a "me gusta" y compartirlo en vuestras redes porque además está sujeto a concurso y los que más comentarios, visitas y "me gustas" obtenga ganarán el premio al mejor artículo sobre la Muestra Villena.



Un saludo muy grande y feliz día del traductor.


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Hay a quien se le atraganta el relaxing cup of café con leche

Mucho se ha hablado desde que el pasado fin de semana Ana Bottle diese su discurso triunfal que la llevase a estar en lo más alto de las burlas de las redes sociales y además inventase un nuevo tipo de café del que están sacando partido en muchos lados.

Sin embargo, ella no es la única que ha sido víctima de un mal inglés, por lo que hemos podido observar a lo largo del tiempo, varios han caído en este alarde de competencia en un idioma que se les escapa. Ahora puede sonar en cierto modo a broma y burla, pero realmente esta crítica no debe ser otra que constructiva, da cierta vergüenza ajena que los representantes internacionales de un país tengan ese poderío y que, además, no intenten ni mejorarlo ni optar por intérpretes (que para algo existen).

Empezamos por el marido de Ana Bottle, se ve que todo se pega menos la hermosura:

A Rajoy también vimos que se le resistía, aunque al menos él sí contaba con intérprete.

Moratinos, aún siendo el Ministro de Exterior, la tenía como asignatura pendiente.

Zapatero también tenía sus lapsus gramaticales con el idioma sajón.

Pero esto no es solo algo contemporáneo, por lo que se ve tiene su historia, a Franco también le pasaba:

Aunque no podemos ceñirnos solo a personas de un campo, en los deportes también tenemos muchas muestras de atragantos con el inglés. Por ejemplo tenemos a Jesus Gil:

O a Sergio Ramos con un mensaje muy navideño:

También Raúl tiene su qué:

Y por último pero no menos importante, tenemos a Fernando Alonso que aprendió inglés con la Bottle por eso de esa pronunciación de people a lo turco:

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Currículum Creativo

¿Ser o no ser creativo en un currículum? Esa es la cuestión.

Hoy en día está muy de moda eso de ser creativo, lo cual es algo genial porque la creatividad e imaginación siempre le alegran a uno la vida. No obstante esto es un problema para la gente que no es muy de usar el hemisferio derecho del cerebro.
  
Necesitaba una excusa para subir esta foto
Y aun a pesar de ser muy originales, muchas veces hemos de guardar las formas porque tal vez el contexto no es el más adecuado. No siempre un currículum pintoresco será atinado aunque para otras sea lo ideal. Lo que sí que está claro es que, aunque siempre venga bien tener un currículum uniforme atractivo, también es aconsejable pararse un poco a pensar de qué forma puede resultar más atrayente tu currículum en esa oferta.
Enviar currículums a lo loco nunca es productivo y además es muy estresante y cansado. Mi madre siempre me dijo que las cosas con calma salen mejor así que, ya que el currículum y la carta de presentación son la primera toma de contacto con una empresa, ¿por qué no dedicarle un tiempo igual que cuando te preparas la entrevista?
En mi caso, por ejemplo, tengo una carpeta con varias cartas de presentación dirigidas a trabajos o puestos tipo que, a la hora de la verdad, modifico o completo con los datos de la empresa o requisitos que me piden. De esta forma te aseguras de que pondrás todos los datos que siempre se suelen olvidar ya que con el paso del tiempo y de la revisión de esos archivos siempre se modifican cosas para que queden perfectos. Es normal atascarse muchas veces, por eso siempre es aconsejable pedir ayuda o revisión a compañeros de la profesión e incluso si fuese necesario y quisiéramos invertir: pagar por un diseño. En mi caso por ejemplo, he de decir que Sergio me ayudó con mis primeras cartas.
Y luego, tocando más de lleno el tema del currículum creativo, creo que es una buena manera de llamar la atención, sobre todo para aquellos traductores (o futuros trabajadores) que no tienen demasiada experiencia aún. Un currículum creativo o incluso un videocurrículum que tan de moda se están poniendo ahora, ayuda a suplir las carencias en algunos aspectos, pero, por otro lado, muestra actitud y da buena imagen (cosa que realmente es importante).
Es bueno conocer a la empresa y ver qué estilo tiene ya que crear un currículum con un formato semejante a algún aspecto o producto de esta puede ser un punto a vuestro favor. También es interesante hacerlos de tal forma que resalten tu mejor habilidad, así puede servir como prueba de lo que predicas. Está bien que tengan alguna marca que los haga únicos aunque tampoco recomiendo que sean tan rocambolescos y saturados que no se pueda sacar la información clave. Os pongo como ejemplo la tarjeta de visita que se me ha ocurrido para ilustrar lo que quiero decir con eso de inspirar un formato en la empresa para la que solicitas el trabajo (bueno, eso y que estoy muy contenta por cómo se me ha quedado ^^)



¿Qué pasa si no se nos ocurre nada?
Lo malo de la creatividad son los atascos imaginativos. No hay ninguna medicina que lo solucione más que el deporte y la búsqueda de la inspiración. Si estás saturado, normalmente, suele ser síntoma de mucho estrés y agetreo diario: relájate, haz cosas sanas, dedica tiempo para ti, para sentirte estupend@. Una vez despejados viene bien ver otros trabajos para inspirarse o hacerse una idea de lo que uno quiere, aunque nunca copiarlos o plagiarlos, está claro. Si haces una búsqueda simple en internet con las palabras "currículum creativo" encontrarás cientos y miles de ejemplos de donde sacar una idea para salir del paso. Lo ideal siempre será preguntarse qué es lo que quieres que encuentre ese contratante en ti y cómo poder destacarlo. Y, sobre todo, nunca dejar de hacer lo que a uno le gusta, porque con la felicidad llegan las mejores ideas para todo.


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¿Hay vida más allá de la carrera?

Supongo que hay miles de entradas que tengan un carácter muy similar a este, además tampoco pretendo daros una charla de cómo hay que ser o cuáles son las claves del éxito ya que cada uno tiene sus patrones a seguir, sus metas y yo, por supuesto, no tengo ninguna fórmula maestra (si la tuviese ¡ja! iba a estar yo aquí).
Sin embargo, ayer me preguntó un compañero que acababa de terminar la carrera cuáles habían sido mis pasos para desengancharme de la universidad y yo, la verdad, le ilustré con mi ejemplo de lo que NO debía hacer.
Esto de que alguien más mayor aconseje sobre qué hacer o qué no hacer es como cuando tu madre te dice que te lleves cuidado con esa gente que tiene pinta de ser mala compañía: igualmente harás lo que quieras te diga lo que te diga. Y tampoco hay nada malo en eso, siempre he sido de la teoría de que hasta que no te caes no aprendes, así que no hay nada de malo en querer investigar en el mundo de los adultos sin tomarse muy a pecho los consejos.
Lo más complicado que tiene el mundo real es que no tienes profesores que te den guías de cómo tienes que vivir o qué tienes que hacer para conseguir un número de clientes suficientes para pagarte los vicios. Tampoco tienes unas notas al final de cada cuatrimestre diciéndote si lo has hecho bien o necesitas mejorar, ni unos exámenes que te evalúen los conocimientos que debiste adquirir para ese momento. El mundo adulto es escalofriante, pero no es abrumador si las cosas se toman con filosofía.
Así que sin más dilación daré unos consejos prácticos que no van a traerte la felicidad laboral pero sí te pueden ayudar un poco a no ahogarte (al menos hablando de dentro del mundo de la traducción, por favor, no los uses para tirarte a la piscina sin manguitos si no sabes nadar, no quiero ser responsable):

  • Definir el público al que quieres camelar: sí sé y sé mucho que esto de seccionar a unos posibles clientes que ni siquiera ten han ofrecido trabajo parece una locura, pero piénsalo de esta forma: aunque no selecciones seguirán sin conocerte, ¿por qué? porque no sobresales y, ¿cómo se sobresale? especializándote al menos un poquito en algo. Esto no significa que si alguien te ofrece un encargo que realmente no corresponde a tu especialización le vayas a decir que no ni mucho menos, significa que tendrás un público objetivo al que atacar y unos cursos específicos por los que interesarte.
  • Hacer contactos: ya no solo tradufamous sino también conocer a gente de absolutamente todo tipo de gustos y trabajo, en especial aquellos que sean de la especialidad en la que te gustaría trabajar, ¿cómo? Internet es un mundo, en él puedes encontrar foros, chats, páginas web, etc. Para mí, siempre ha sido muy mala señal de estar bien conectado con gente que en LinkedIn te sugieran contactos traductores y no contactos de aquella especialización en la que quieres trabajar.
  • Ser visible: sí, todo el mundo es muy pesado con esto, pero es verdad. Conozco a más traductores trabajando como tales que son visibles que los invisibles que siempre se preguntan por qué nadie los llama. El hecho de tener una página web y tarjetas molongas no te asegura que vayas a tener a un montón de clientes peleándose por tus servicios, pero al menos da un perfil de más profesional lo cual es importante tanto para el cliente (que te verá atrayente) como para tu autoestima (que te verás capacitado: sí, el decir "¡eh, mira! esto lo he hecho yo" da gustirrín). 
  • Os dejo que los Monty os ilustren: 

Espero que, dentro de lo que cabe, os haya dado algún que otro consejo, aunque básico, para que como mucho este verano si os ahogáis, sea en un vaso de tinto de verano. Se agradecen los comentarios y los cheques regalo a algún destino turístico exótico para mediados de septiembre.

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Creación de personajes secundarios



Hay muchas formas de crear personajes, sobre todo personajes secundarios. El protagonista suele ser más fácil, normalmente es él o ella quien llega a nosotros muchas veces cargado de características o cualidades más o menos biográficas que trataremos de disfrazar (ahí viene la magia del autor y la maestría a demostrar).
El problema llega con los secundarios. Hay muchas opiniones al respecto, y, por mucho que diga y recomiende, cada autor lo hará a su manera dependiendo del momento o la situación, sin embargo, las vertientes más importantes a la hora de crearlos son estas dos:

  • Los que crean la situación y luego al personaje.
  • Los que crean al personaje e intentan que el destino de los mismos los lleve a la situación deseada.

Yo soy más partícipe del segundo escenario ya que creo que una buena ficción radica en unos buenos personajes tridimensionales (con cuerpo, carácter e historia tras ellos) y hay que saber quererlos tanto como al principal, nunca hemos de usarlos. Pero tampoco podemos crear personajes alejados y aislados, ciegos a una situación final que les viene destinada y no pueden evadir. Por lo tanto, y coincidiendo con la mayoría de las veces, lo correcto es el justo medio (in medio sistit virtus), es decir, tener presente una situación o el hilo argumental de tu historia y delinear personajes que encajen con ese hilo pero que tengan trasfondo y tengan vida.
        El problema de crear personajes planos en lugar de tridimensionales es que lo plano no le otorga credibilidad al personaje o incluso a la historia. Esto tiene una razón clara y es que, a pesar de estar hablando de ficción, tratamos de reflejar una historia que pretendemos tratar de real, y las personas no somos planas. Si nos fijamos en las grandes obras, además, podremos observar que las que realmente han triunfado son aquellas que tienen personajes tridimensionales, aquellas, a las que podríamos extirpar uno de esos personajes y podrían seguir viviendo por sí solos (muchas incluso lo han hecho, aunque este personaje aislado no diese para tantas temporadas como el original). Hay muchos autores que explotan esta característica y hacen que la obra se narre de varios puntos de vista distintos convirtiendo a los secundarios en protagonistas y viceversa (claro ejemplo de Juego de Tronos o Las Leyendas de la Dragonlance).
        No significa, no obstante, que el hecho de no tener un personaje secundario tridimensional te asegure el fracaso o que el tenerlo el éxito. Es solo una recomendación que se ha de tener en cuenta. No debe dar pereza narrar historias de estos personajes, de hecho, es necesario, se dice que un autor lo es no por lo que publica sino por lo que tira a la basura. Lo que está claro es que tenemos que saber por qué ese personaje actuó de esa forma, sea más o menos influyente en la historia principal, no podemos tener ataques de locura e irracionalidad (a no ser que nuestro personaje sea así). Creo que un autor, en todo momento, ha de controlar el mundo que está creando y, aunque a muchos nos guste que sean los personajes los que nos sorprendan, hemos de tener una mínima intuición de por dónde irán los tiros.
Está claro que hay muchas formas de escribir, ninguna mejor o peor que otra. A cada autor le llega la lucidez de una forma u otra y no podemos intentar domar esa musa. No obstante hemos de saber responder por nuestros personajes, conocerlos como si los hubiésemos traído al mundo, y saber responder al porqué de sus acciones sin ningún titubeo.
Se pueden hacer ejercicios prácticos para estos personajes y fichas de los mismos para tenerlos siempre vivos. Ponerles diferentes situaciones para ver cómo actuarían o contar anécdotas de sus vidas o traumas que les llevan a unos miedos suelen ser actividades aconsejables a la hora de contactar con ellos y descubrirlos.
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La traducción como afición

Tal vez esta entrada pueda recordar unpoco a la anterior: Soy traductor de Facebook y Twitter, y razón no os falta, pues con esto vengo a darle una segunda vuelta de tuerca al asunto: la banalización de una profesión.
Con esto de la globalización y el mundo compartido y uniforme se han puesto muy de moda las páginas multilingües. Desde mi punto de vista; es una idea genial ya que no solo das a conocer tu contenido a un público más amplio y extenso, sino que además saltas la barrera del lenguaje a la hora de compartir información.
Todo sería más perfecto aún si esto no estuviese potenciando el desarrollo de aplicaciones de traducción tanto automática como voluntaria y lo que es más aún: el desarrollo de aplicaciones de revisión. La excusa que muchos blanden como pretexto a esta revolución traductológica es la afición por la traducción y las lenguas, no obstante creo que hay ciertas cosas que no se deben dejar a aficionados.
Dicen que no se puede confundir la velocidad con el tocino y aunque unos científicos turolenses encontraron esa relación, lo que no se puede hacer es considerar para fines profesionales una afición. Siempre se pone el típico ejemplo del médico del que no te fiarías para una operación si no tiene un título, pero no hace falta ser tan drástico, para el cátering de una boda queremos profesionalidad, para que nos lleven con el autobús a nuestro destino pedimos profesionalidad, cuando compramos ropa la queremos de calidad... entonces, ¿por qué para una traducción se confía en los voluntarios por afición? La respuesta inmediata es la económica: últimamente se está trabajando para lograr un retroceso en los derechos del trabajador y una esclavitud olvidada, así que se quiere todo barato sin preocuparnos por la calidad, no obstante, cuando invertimos en nuestro negocio o nuestras compras queremos caliad, ¿por qué con la traducció no?
Esta opinión va más dedicada a aquellas personas intersadas en contratar un servicio de traducción y/o corrección. Trato de indicarles no que la calidad cueste, sino que las traduciones cuestan lo que indica el traductor y las correcciones lo que indica el corrector. También llamo a los traductores que empiezan a hacer negocio y buscar clientes, para que no caigan en los voluntariados abusivos o en el rebaje de sus precios hasta un punto de pagar por trabajar, ante todo somos profesionales.
Por otro lado está la situación del "anda, tú que sabes, mírame esto". El otro día me vino alguien diciendo que ya que yo era traductora, ella estaba haciendo una traducción a la empresa del amigo de un amigo y que si yo podía mirarle lo que estaba traduciendo para ver si estaba bien. Obviamente yo le dije que eso se llama corrección y por esos servicios yo tengo unos honorarios. Acto seguido se ofendió y siguió con su traducción de aficionada. Creo las personas no se deberían sentir ofendidas porque no te quieras ofrecer voluntaria a revisarle una traducción de 10 páginas por las que ella va a cobrar como profesional siendo aficionada y tú no.
Por lo tanto y en resumen, defiendo que la gente tenga aficiones tan interesantes como la traducción al igual que se pueden tener muchas otras: la escritura, la medicina, la fisioterapia, la costura etc. pero hasta que no se es un profesional de ese campo convirtiendo esa afición en un trabajo adecuado: no se puede intentar suplantar a los que realmente son profesionales.
Creo que este es un tema de bastante debate y controversia, así que como siempre se agradecen los comentarios y la difusión :) Feliz fin de semana a tod@s.